Verdad y Vida - Miguel de UnamunoReport as inadecuate




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Verdad y Vida - Miguel de Unamuno. Libro para leer gratis online y descargar en PDF. Fuente: Universidad Rafael Landívar - Guatemala


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VERDAD Y VIDA Miguel de Unamuno Uno de los que leyeron aquella mi correspondencia aquí publicada, a la que titulé Mi religión, me escribe rogándome aclare o amplíe aquella fórmula que allí empleé de que debe buscarse la verdad en la vida y la vida en la verdad.
Voy a complacerle procediendo por partes. Primero la verdad en la vida. Ha sido mi convicción de siempre, más arraigada y más corroborada en mí cuanto más tiempo pasa, la de que la suprema virtud de un hombre debe ser la sinceridad.
El vicio más feo es la mentira, y sus derivaciones y disfraces, la hipocresía y la exageración. Preferiría el cínico al hipócrita, si es que aquél no fuese algo de éste. Abrigo la profunda creencia de que si todos dijésemos siempre y en cada caso la verdad, la desnuda verdad, al principio amenazaría hacerse inhabitable la Tierra, pero acabaríamos pronto por entendernos como hoy no nos entendemos.
Si todos, pudiendo asomarnos al brocal de las conciencias ajenas, nos viéramos desnudas las almas, nuestras rencillas y reconcomios todos fundiríanse en una inmensa piedad mutua.
Veríamos las negruras del que tenemos por santo, pero también las blancuras de aquel a quien estimamos un malvado. Y no basta no mentir, como el octavo mandamiento de la ley de Dios nos ordena, sino que es preciso, además, decir la verdad, lo cual no es del todo lo mismo.
Pues el progreso de la vida espiritual consiste en pasar de los preceptos negativos a los positivos.
El que no mata, ni fornica, ni hurta, ni miente, posee una honradez puramente negativa y no por ello va camino de santo.
No basta no matar, es preciso acrecentar y mejorar las vidas ajenas; no basta no fornicar, sino que hay que irradiar pureza de sentimiento; ni basta no hurtar, debiéndose acrecentar y mejorar el bienestar y la fortuna pública y las de los demás; ni tampoco basta no mentir, sino decir la verdad. Hay ahora otra cosa que observar—y con esto a la vez contesto a maliciosas insinuaciones de algún o...





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