James, Henry - El pupiloReport as inadecuate




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James, Henry - El pupilo. Libro para leer y descargar en PDF. Fuente: 10millibrosparadescargar.com


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LIBROdot.com HENRY JAMES EL PUPILO (The pupil, 1891) El pobre joven dudaba, sin acabar de decidirse: le suponía un gran esfuerzo abordar el tema de las condiciones económicas, hablarle de dinero a una persona que sólo hablaba de sentimientos y, podíamos decirlo así, de la aristocracia.
Sin embargo, no quería considerar cerrado el compromiso e irse sin que se echara en aquella dirección una mirada más convencional, pues apenas dejaba resquicio para ello el modo en que abordaba el asunto la dama afable y corpulenta que se hallaba sentada ante él, jugando con unos sobados gants de Suède que oprimía y deslizaba a través de su mano gordezuela y enjoyada, sin cansarse de repetir una y otra vez toda clase de cosas, excepto lo que al joven le hubiera gustado oír.
Le hubiera gustado oír la cifra de su salario; pero en el mismo momento en que el joven, con nerviosismo, se disponía a hacer sonar aquella nota, regresó el niño (a quien la señora Moreen había hecho salir de la habitación diciéndole que fuera a por su abanico).
El niño volvió sin el abanico, limitándose a decir, como si tal cosa, que no lo encontraba.
Mientras dejaba caer aquella confesión cínica, clavó con firmeza la mirada en el aspirante a alcanzar el honor de ocuparse de su educación. Este personaje pensó, con cierta severidad, que la primera cosa que tendría que enseñarle a su pupilo sería cómo debía dirigirse a su madre (especialmente que no debían darse respuestas tan impropias como aquélla). Cuando la señora Moreen ideó aquel pretexto para deshacerse de la presencia del niño, Pemberton supuso que lo hacía precisamente para tocar el delicado asunto de su remuneración.
Pero lo había hecho tan sólo para decir sobre su hijo algunas cosas que a un niño de once años no le convenía escuchar.
Elogió a su hijo de manera desorbitada, exceptuando un momento en que, adoptando un aire de familiaridad, bajó la voz y, dándose unos golpecitos en la parte izquierda del tóra...





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