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Rodríguez Juárez, Brenda María
- Capítulo 5. El crimen,
el criminal y la criminalida-
A la sombra en blanco y negro. Retratos
fotográficos de reos penitenciarios en la Ciudad
de Puebla de 1891 a 1905: en su mayor parte, de
individuos de raza indígena bastante degenerada
(Saldaña, R., Martínez, B., F.


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CAPÍTULO V El crimen, el criminal y la criminalidad El homicidio es el crimen más grave que un ser humano puede perpetrar, es “un acto que repugna [sic]” (Ferri, E., 1894c, párr.
1), que ofende a los ciudadanos y que lastima al cuerpo social.
El asesinato, así como los demás crímenes, representa la última fase de una proceso causal, es decir, el consumado acto antisocial es el desenlace de la travesía que el hombre emprende desde el instante en que en él se despierta el deseo de cometer, luego de conceptuar y finalmente de ejecutar el crimen.
El criminal “antes de todo debe encontrarse en condiciones normales diversas a las comunes, y debe haber hallado en el ambiente los estímulos y las condiciones necesarias” (Ferri, E., 1894c, párr.
1). Se reconoce que hay tantos procesos causales como crímenes.
Las múltiples causas se agrupan en dos clases: en la de “los factores individuales ó antropológicos [y en la de los] factores exteriores [,] [divididos a su vez] en factores fisicos ó del medio físico, y [en] factores sociales [sic]” (Ferri, E., 1894c, párr.
2). La primera clase comprende la constitución fisonómicai, orgánica, psíquica y moral del criminal e instituye material informativo indispensable para la antropología criminal positivista. Lo fisonómico y lo orgánico incluyen toda manifestación biológica y de ellos dependen la configuración “psíquica ó moral [del criminal] [sic]” (Ferri, E., 1894c, párr.
3).
A partir del escrutinio de sus factores individuales o antropológicos se evidencia la presencia de múltiples anormalidades en su complejo orgánico y psíquico, corroborándose pues que los malhechores, “máxime en su tipo más común y peligroso, reproducen en nuestra civilización los caracteres del hombre salvaje y primitivo” (Ferri, E., 1894c, párr.
4). La antropología criminal positivista reconoce que la humanidad se transforma y progresa sin descansar nunca gracias a una evolución continua, no obst...






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