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Ancízar, Manuel - Peregrinación de Alpha: por las Provincias del Norte de la Nueva Granada, en 1850-51 - la sierra de güican los tunebos - 8 Literatura y retórica - Literature - Fuente: Biblioteca de la Presidencia de Colombia


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La sierra de Qúícán - Los tunebos CAPITULO XIX El río de la Nieve baja precipitado desde la cumbre de la sierra, y antes de confundirse con el de la Cueva, una legua al oriente de Güicán, rodea la base de un peñón desmesurado que por esa parte se levanta casi 390 metros verticalmente, al paso que por la opuesta se confunde con las colinas y faldas de la serranía principal, mediante una espaciosa rambla, que ascendiendo suavemente concluye de pronto en el murado abismo, tan limpio de árboles, que desde la cornisa se ven claras la distante vega y la cinta espumosa del riachuelo, y tan alto que no se percibe el ruido de las aguas que pasan veloces rompiéndose contra las rocas.
Lleva este peñón por nombre Gloria de los tunebos, y la tradición local lo explica diciendo que una vez sojuzgados los indios, más por el terror que les infundieron los caballos y barbas de los españoles que por fuerza de las armas, comenzaron a experimentar el peso de los tributos y el intolerable despotismo de los encomenderos con tal rigor, que, desesperados y no pudiendo recuperar la usada libertad de las selvas, se juramentaron a morir, y concurriendo por grupos de familias a la rambla ya descrita, echaban a correr hacia la cornisa y se despeñaban con sus mujeres y niños.
En comprobación de este relato muestran al pie del peñón gran número de huesos humanos esparcidos a todo viento, carcomidos por el tiempo y siempre rotos como por violento choque, señales de no haber pertenecido a cuerpos tranquilamente depositados en sepulcros; y como los indios, sin excepción de tribus, se han distinguido por el religioso esmero en sepultar los muertos dentro de cavernas o en lugares apartados del tráfico, el estado de aquellas osamentas parece corroborar lo que la tradición refiere, teniendo el apoyo de hechos semejantes mencionados por los cronistas de la conquista; a tal punto de desesperación redujeron los conquistadores a los indios indefensos, oprimiéndoles con vejá...






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