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Ancízar, Manuel - Peregrinación de Alpha: por las Provincias del Norte de la Nueva Granada, en 1850-51 - barichara guane y zapatoca - 8 Literatura y retórica - Literature - Fuente: Biblioteca de la Presidencia de Colombia


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Barichara, Quane i| Zapatoca Peregrinación—10 CAPITULO XIII El camino más directo del Socorro a Barichara es el que toma para el norte, atraviesa el río San Gil en el paso llamado Sardinas y mide cinco leguas de longitud de pueblo a pueblo. Elegírnoslo, y durante las dos primeras leguas transitamos por terreno quebrado, descendiendo siempre hacia el mencionado río, en medio de labranzas y casitas que a derecha e izquierda cubren el suelo totalmente, ora siguiendo sus ondulaciones en incesante alternativa de colinas y cañadas profundas, ora dispuestas en anfiteatro, recostadas sobre la falda de los cerros mayores y vistiéndolos desde el pie a la cima.
La luz del sol, clara y brillante en un cielo sin nubes, reflejada por aquella serie de planos inclinados e interrumpida con fuertes sombras en las angostas quiebras del terreno, producía una suave graduación de tintes, desde el colorido vigoroso de los maizales próximos, hasta el verde amarillento de los lejanos campos de caña ceñidos por vallados de arbustos de oscuro follaje salpicado de flores.
Todo esto realzado por el brillo de las aguas vivas y animado con la presencia de los cultivadores, formaba un conjunto verdaderamente bello y hacía bendecir desde el fondo del corazón los beneficios de la paz y envidiar la tranquila independencia de la vida campestre.
Cerca del río el camino se hunde por cuestas rápidas de terreno arcilloso, incrustado de fragmentos de rocas y piedras rodadas, sustituyéndose a las anteriores escenas de cultivo y feracidad un paisaje agreste cubierto de matorrales, que gradualmente disminuyen hasta faltar del todo sobre los bancos de brechas desnudas que ciñen el río, el cual lleva tumultuosamente sus aguas al Sarabita, corriendo a saltos por entre gruesos peñascos de arenisca micácea compacta y fina. Orillas del río y en un lugar donde estrechan su cauce poderosas rocas y donde ya es tierra caliente (28° centígrados), se encuentran las casas del señor Philips...






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