Las vísceras del superiorReport as inadecuate




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Author: Valdelomar

Source: http://www.biblioteca.org.ar/


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Las vísceras del superior Abraham Valdelomar Había en un lejano rincón de China, allí por los tiempos en que Confucio fumaba opio y dictaba lecciones de Moral en la Universidad de Pekín, cierta gran aldea llamada Siké, regida por mandarines, en la cual acaeció la historia que te voy a referir, Rolando, a condición de que la retengas en tu privilegiada memoria –pues la memoria es el principal auxiliar para los que han de gobernar a los pueblos– y tú Rolando, tienes delante de ti grandes expectativas y todas las puertas abiertas, excepto las de la cárcel, que serán para tus víctimas. Pues bien, en dicho rincón de la China, los hombres eran muy belicosos.
Se armaban unos contra otros por quítame allá esas pajas.
Las guerras civiles se sucedían con lamentable frecuencia.
Morían muchos en cada una de ellas.
No habían faltado grandes mandarines que pudieran haber hecho la felicidad del pueblo de Siké, pero ellos mismos, los habitantes, se habían encargado de esterilizar sus labores.
Ante la amenaza de una disolución y de que el fuego del cielo arrasara la aldea y aniquilara a sus habitantes acordaron un día dar tregua a sus pasiones y elegir de común acuerdo un mandarín que fuese aceptado por todos.
El designado fue Chin-Kau.
Una tarde, cuando empezaban a caer las hojas de los ciruelos y el arroz empezaba a crecer, el Gran Consejo entregó el gobierno a Chin-Kau; por haber vivido muchos años lejos del pueblo, por su reconocida honradez, por su notable competencia, por su espíritu generoso y benévolo, era la esperanza de Siké.
Cuando el gran consejo lo ungió, todo Siké aplaudió el ungimiento.
Los altos dignatarios, las más discretas damas, la juventud sana, los sacerdotes de Buda, y hasta los más humildes laboreros dejaron aquel día sus arrozales y se dirigieron al palacio de Chin-Kau a darle el saludo.
Desde el más alto y gordo juez hasta el más sabio sacerdote y el más infeliz y flaco chino de Siké concurrieron a las fiestas; s...






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