En la escuelaReport as inadecuate




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Author: Lamas Carísimo de Rodríguez Alcalá

Source: http://www.biblioteca.org.ar/


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Teresa Lamas Carísimo de Rodríguez Alcalá En la escuela Después de muchos años he vuelto a la Escuela Normal y sentí al pisar sus umbrales una honda e inefable emoción.
Una ráfaga del pasado trajo a mi memoria dulces recuerdas de mi niñez; me vi allí mismo, chiquilina de siete años, con mi vestido rosa, las dos trenzas a la espalda y el cesto en la mano, abrazada a mi madre que al dejarme por primera vez en la escuela lloraba dulcemente, mientras deslizaba en mis oídos amorosos consejos, incitándome a ser buena y estudiosa.
Junto a nosotras presenciaba bondadosamente la escena la inolvidable Adela Sperati cuya voz queda e insinuante puso fin a los transportes de mi madre diciendo, mientras me tomaba de la mano: -Ya es hora de ir a clase; vamos nena. Hoy la escena se ha repetido, pero la madre soy yo.
He llevado a dos hijos míos y he sentido en mí lo que muchos años atrás sintiera mi madre y he adivinado en mis pequeños lo que [161] sentí yo cuando me llevaron por primera vez a la escuela.
Todo en aquella casa tenía para mí recuerdos emocionantes: el amplio patio por donde corrí en mis juegos infantiles, la escalera que más de una vez subí a escape para no llegar tarde a clase, la campana cuyos sones vibran aun en mi alma con armonías de palabra amiga, el bullicio mismo de los escolares en medio de los cuales siento ganas de meterme para que la evocación sea más completa. Solo faltan -¡ay!- algunas figuras que mi imaginación hace revivir, no obstante, con singular relieve.
No están ni Adela ni Celsa, las sabias maestras que tan bien sabían aunar la severidad con la dulzura y bajo cuyas miradas vigilantes se formaron varias generaciones de niñas, cada una de las cuales lleva imperecedero en el corazón su tierno recuerdo.
En la dirección, donde saludo al ejemplar educacionista que rige la casa, veo el busto de Adela y aunque mis recuerdos me dicen que poco se le parece, siento ganas de acercar mis labios al frío rostro de la ima...





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