Magín el aventureroReport as inadecuate




Magín el aventurero - Download this document for free, or read online. Document in PDF available to download.



Author: Marinello

Source: http://www.biblioteca.org.ar/


Teaser



Manuel Marinello Magín el aventurero Índice 1.
La familia de Magín 2.
Magín en plena libertad 3.
La primera aventura 4.
Agencia de colocaciones 5.
El primer negocio 6.
No hay colocación 7.
Nueva tentación 8.
Magín cambia de profesión 9.
Magín Rondeño.
Agente de negocios 10.
El señor gerente 11.
Magín se hunde 12.
La familia 1.
La familia de Magín En un viejísimo caserón de una de las más viejas calles de la ciudad, vivía un mísero hojalatero algo corto en el oficio, que apenas ganaba para sostener a su familia. La mujer, deseosa de ayudar en lo posible a su marido, después de despachar los quehaceres domésticos, dedicaba el tiempo a remendar la ropa del vecindario, con lo que ganaba buenos cuartos.
[8] Era este un matrimonio activo, y hubierais visto, todos los días laborables, en la pequeña tienda de la vieja calle, al hojalatero Magín soldando y componiendo viejos cachivaches de hoja de lata, porque no sabía casi hacerlos nuevos, y a su mujer Celia, remendando sin cesar ropa de uso, sentada a su lado. La tienda era reducida, obscura y fea, pero tranquila a más no poder; sobre todo cuando los tres hijos del hojalatero se hallaban en la escuela gratuita del barrio. Estos eran Magín, el mayor, que se llamaba como su padre y contaba doce años; Roque, que contaba diez, y Colás, ocho. Los tres hermanos eran, como suele suceder, completamente distintos de fisonomía y de carácter.
Magín, inquieto y bullicioso no tenía otro deseo, que sacudirse la miseria de encima; Roque, parecía conformarse con la situación de sus padres y no aspiraba más que a tapar agujeros con estaño y a poner asas y pitorros de hoja de lata a los viejos utensilios que le llevasen. En cuanto a Colás, si bien no aparecía aún formado su carácter, notábase a la legua que sería un joven sensato dotado de grandes energías. [9] Las comidas de la familia eran frugales; el oficio no permitía regalar cinco bocas y la remendería apenas si bastaba para zapatos y ...






Related documents