Los ahorcados del cuarto menguanteReport as inadecuate




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Author: Cerdán Tato

Source: http://www.biblioteca.org.ar/


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Enrique Cerdán Tato Los ahorcados del cuarto menguante Primera Parte (.) esa quimérica libertad que, erróneamente, suponen que ha sido concedida a todos los hombres por la naturaleza, de la que dicen temerariamente que ha hecho a todos los individuos iguales e independientes los unos de los otros. De un Edicto Inquisitorial -1- A Sabrino Saña, la lividez se le vino de la misma tierra escarchada aún de vigilias y fue transfigurándolo talmente en presencia del pelotón de fusilamiento.
Que vais a matar a un cadáver.
Y supo también en aquel instante, que iba a quedar en la memoria de las gentes como un héroe.
A Sabrino Saña, la repentina y vaporosa idea de su hipotético heroísmo lo confundió fugazmente: era tanto como colarle de matute un fraude más a la posteridad, ¡qué cosas! Pero el tiempo se desvanecía en la leve roedura del amanecer y, a una voz, los ateridos guardia civiles descansaron la pupila derecha -la otra, cerrada a remordimiento y odio-, en el fúlgido punto de mira de sus armas. Habían engatillado el dedo y aguardaban la última orden. A Sabrino Saña, la verdad por delante -como él hubiera querido-, se le esfumó todo el valor, horas atrás, en el recogimiento ya sepulcral de la celda, y la vida se le paró toda de golpe.
Que vais a matar a un cadáver. Que es una torpe efusión de plomo.
Os digo.
Para que la conciencia no abrume más luego y el odio no se empecine, en sangre ajena.
Pero estaban como ausentes los guardia civiles y se les veía algo nerviosos y con prisas para concluir de una puñetera vez aquel condenado servicio y darse una vuelta por el confesionario y ya, bostezando las avemarías penitenciales, sorber el café probablemente más amargo de pólvora o la cazalla, para templar el cuerpo y retener los pulsos. Y estando como estaba, indiferente y distante de la grave ceremonia marcial, con los ojos asomados al piquete y la sangre fría propia del cadáver que era, supo desganadamente que dirían murió como un ...






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