La vidaReport as inadecuate




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Author: Azorin

Source: http://www.biblioteca.org.ar/


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Azorín La vida Pedro estaba enfermo; se dirigía en su coche a un lejano manantial salutífero; era todavía joven y se encontraba, empero, aventajado, entrecano, marchitas las facciones, sin brillo en la mirada.
A la entrada de un pueblo había una fuente que manaba grueso caño que caía con apacible murmurio en ancho pilón.
Pedro mandó parar: un criado sacó del coche una silla de tijera y Pedro se sentó al lado del agua cristalina.
Había hecho Pedro su carrera en Valencia; estudió perseverantemente y con entusiasmo; frecuentaba el famoso manicomio valenciano, y desde entonces cobró afición a las dolencias del espíritu.
Con viva cordialidad consideraba a los enajenados; se complacía en estudiar toda la varia gradación que va desde el peligroso arrebato a la melancolía mansa e inefable.
Digo inefable, porque es imposible expresar con palabras esa leve aura de tristeza que a veces nos envuelve, y de que no podemos librarnos.
No podemos y tal vez no queramos, puesto que, circundados de ese ambiente, nos sentimos más de nosotros mismos -con todos nuestros desvaríos- y más apartados del mundo. Pedro continuaba sentado a par de la fuente: había puesto el codo en el muslo y apoyaba la cara en la mano; sus ojos miraban el agua -acaso sin verla- y su imaginación corría hacia lo infinito.
Llegó a la fuente una moza con un cántaro y lo dejó en el reborde de la pila; se sentó luego en una piedra.
El criado de Pedro sacó un primoroso vidrio veneciano para henchirlo de agua; pero se le escurrió de entre las manos y se hizo añicos en el suelo.
Pedro no dijo nada; su mirada estaba fija en la muchacha que tenía sentada enfrente; la actitud de la moza era la misma que la de Pedro: el codo hincado en el muslo y la cabeza reclinada en la mano.
La cara de la moza estaba pálida; había en toda la persona como un aire de profundo cansancio.
Hizo señas Pedro a la moza de que se acercara; cuando la tuvo a su lado, silenciosa, mirándole con ojos entristecido...






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