Jaime el Barbudo, o La sierra de CrevillenteReport as inadecuate




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Author: López Soler

Source: http://www.biblioteca.org.ar/


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Ramón López Soler Jaime el Barbudo, o La sierra de Crevillente 2006 - Reservados todos los derechos Permitido el uso sin fines comerciales Ramón López Soler Jaime el Barbudo, o La sierra de Crevillente Capítulo I La venta El glorioso término de la guerra llamada de la Independencia preparó a España los beneficios de un reinado restaurador y pacífico, pero dejóla al mismo tiempo sumergida en los desórdenes que no pudieron menos de causar a su territorio tantos años de encarnizamientos y combates.
A la sombra de las anteriores discordias y revueltas creáronse ciertas partidas guerrilleras que, so color de su celo patriótico, devastaban los campos, saqueaban las alquerías y exigían contribuciones de los pueblos.
En balde quisieron reprimir los magistrados esas bandadas de aventureros formadas de la hez del pueblo y sostenidas con la astucia y el pillaje; pues como hacían alarde de oponerse a los enemigos de su país, y exceder en patriotismo a los demás españoles, era preciso tolerarles, ya que la humanidad y la justicia no permitían aplaudirles.
Pero así que el regreso de Fernando VII dio a los negocios de la península un movimiento más uniforme y regular, hubieron de desaparecer estas cuadrillas, transformándose o refundiéndose en diversos regimientos.
Algunos hombres, sin embargo, de índole sobrado perversa para sujetarse a la disciplina militar, harto inclinados a la huelga y al desenfreno para vivir pacíficos ejerciendo algún trabajo útil, siguieron corriendo los campos, erigiéndose en partidas de ladrones, o agregándose a las que encontraban ya formadas. De aquí hubieron origen los robos y los saqueos que tanto amedrentaron a los habitantes de Cataluña y Andalucía, no menos que los acontecimientos y latrocinios que hacían conocidamente peligrosa la sierra de Crevillente. Era tal, en efecto, el temor de semejantes encuentros, que apenas se hablaba de otra cosa en las ventas y demás sitios donde acostumbran recogerse los pa...






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